A
veces la vida te tiene preparada cosas que no hubieras esperado en esa vida
imaginada desde pequeña.
Quizás
todos nos imaginamos nuestra trayectoria en la vida de cierta forma. Luchamos
por ese tipo de vida o simplemente esperamos que esta se produzca de forma
milagrosa.
A
veces las cosas no son como esperas, no tienes ese trabajo soñado, no has hecho
todo lo que esperabas a determinada edad, no has ido a todos esos sitios que
querías ver, o dicho las cosas que querrías haber dicho por miedo a las
consecuencias.
¿Debemos
esperar a que llegue esa vida o debemos buscarla por otro camino? ¿O quizás no
nos hemos parado a pensar que la vida que tenemos es la mejor que podríamos tener
o la que realmente nos hace felices, solo que únicamente vemos lo negativo?
Soñamos
con utopías, queremos lo tal vez, imposible. Una vida de película.
Pero,
¿es eso pedir demasiado? ¿es pedir demasiado tener un trabajo que te satisfaga,
una vida feliz donde no haya preocupaciones, donde la gente no te falle ni te
decepcione?
Creo
que aún queda mucho por trabajar en cada uno de nosotros, en mí misma, para
comprender que no todo es un cuento de hadas y que, a veces debemos aceptar lo
que llega a nuestra vida sin dudar y sin cuestionar.
Aún
queda mucho por experimentar.
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